Dietas vegetarianas en pediatría

Las familias dispuestas a encarar este tipo de dietas deben buscar asesoramiento nutricional para evitar la carencia de algunos nutrientes indispensables para un adecuado crecimiento y desarrollo.

La aplicación de dietas vegetarianas en los niños es objeto de controversias, debido al riesgo de deficiencia de algunos nutrientes si la dieta no está planificada en forma cuidadosa, principalmente en las etapas más vulnerables como los primeros años de vida y la adolescencia.

En los adultos, existe una asociación entre dietas vegetarianas y menores tasas de enfermedad cardiovascular, diabetes, cáncer y otras enfermedades crónicas. Los beneficios que proporcionan estas dietas están relacionados con sus cualidades antioxidantes, y su aporte de fitoquímicos y fibra, y porque promueven el consumo de una amplia variedad de alimentos, de agua, así como un estilo de vida activo.

Hay varias formas de vegetarianismo. Los lacto-ovovegetarianos, consumen lácteos, huevos y vegetales. Por su parte, los lactovegetarianos, consumen lácteos y vegetales, mientras que los veganos, solo consumen vegetales.

Las personas que consumen dietas vegetarianas, y en particular los niños y adolescentes, tienen riesgo de sufrir diversas carencias alimentarias. Los principales nutrientes con riesgo de déficit son las proteínas, vitamina B12, vitamina D, calcio, hierro y zinc.

Proteínas

Existe riesgo de retraso de crecimiento por insuficiente aporte al limitar la ingesta de proteínas de alto valor biológico de origen animal. El momento más vulnerable es a partir del destete, ya que el niño en esta etapa puede no ser capaz de consumir y digerir suficiente volumen de comida de baja cantidad y calidad proteica como para cubrir sus requerimientos. Esto es particularmente relevante para los veganos (vegetarianos estrictos) ya que no consumen lácteos ni huevos. Las fuentes de proteínas deben ser variadas, como granos integrales, legumbres, semillas, frutas secas y hortalizas, para aportar todos los aminoácidos esenciales en cantidad suficiente.

Vitamina B12

Las fuentes principales de esta vitamina son las carnes y los productos lácteos. Los lactovegetarianos pueden alcanzar las recomendaciones diarias a través de los lácteos y de los cereales fortificados. Los veganos requerirán suplementación medicamentosa. Es preciso resaltar que el riesgo de deficiencia de vitamina B12 en niños amamantados por madres veganas no suplementadas, puede producir daño neurológico, retraso psicomotor y retraso de crecimiento.

Vitamina D

Pocos alimentos son fuentes naturales de vitamina D (aceite de hígado de pescado, peces grasos, yema de huevo). El aporte de este nutriente se logra a través de lácteos y cereales fortificados. Los veganos en general deben recibir suplementación medicamentosa. Es preciso recordar que la vitamina D que se incorpora al organismo con los alimentos o con los suplementos es inactiva. Para que se active es imprescindible la exposición solar.

Calcio

Si el consumo de lácteos es adecuado, el aporte de calcio puede ser suficiente. Otros alimentos que lo contienen no alcanzan para cubrir las necesidades. Tal es el caso de los veganos, que no consumen lácteos, y que para alcanzar un aporte adecuado requieren suplementación medicamentosa.

Hierro y Zinc

Estos nutrientes se absorben menos con las dietas vegetarianas, por lo cual debe incrementarse su aporte. En el caso del hierro, se recomienda utilizar cereales y leches fortificados, y fuentes vegetales combinadas con alimentos ricos en vitamina C. Es preciso estar alerta ante la posibilidad de que aparezca una anemia.

En conclusión, cuando una familia decide emplear este tipo de dietas es preciso que busque asesoramiento con un especialista en nutrición. De esta forma evitarán trastornos tanto en los niños y adolescentes que se encuentran en crecimiento, como en los adultos.

Dra. Adriana Roussos
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